La primera fue un gráfico con datos del estudio más grande de BCG sobre liderazgo e inteligencia artificial para 2026. 640 CEOs encuestados. Los números son incómodos.

El 50% cree que su cargo depende de acertar con la IA este año.

El 61% dice que su junta los presiona más rápido de lo que su organización puede responder.

El 82% es más optimista que hace un año — pero la mayoría admite que no sabe exactamente cómo dirigir lo que está ocurriendo.

Optimistas. Presionados. Solos frente a una decisión que no saben cómo tomar.
Eso no es un problema de tecnología. Es un problema de criterio directivo.

La segunda fue sobre algo que veo repetirse en empresas familiares de América Latina.

El fundador construyó algo extraordinario. Décadas de trabajo, decisiones difíciles, resultados reales. Y mientras decide que los temas de IA "no son para ahora", afuera alguien está construyendo lo que él tardó décadas en construir — en meses. Solo. Con $150 dólares al mes en herramientas de IA.

Más de uno de cada tres nuevos negocios ya son lanzados por un solo fundador. El 77% fue rentable en su primer año. En América Latina la inversión en startups de IA creció 13.8% en 2025.

El competidor que va a romper lo que el fundador construyó no viene con más empleados ni más capital. Viene con un criterio mejor y con menos fricción.

Y la segunda generación lo ve. Y no puede hacer nada. Porque la decisión no es de ellos.

Lo que conecta estas dos historias

Un CEO presionado por su junta directiva que no sabe cómo dirigir la IA. Un fundador que construyó un legado que alguien más está a punto de desplazar.

Dos situaciones distintas. El mismo problema de fondo.

Nadie en la dirección ha establecido el criterio para decidir.

No el criterio técnico — ese lo puede tener cualquier ingeniero.

El criterio directivo. El que permite saber qué delegar, cómo supervisar, hacia dónde mover la organización.

Estoy construyendo una herramienta para medir exactamente eso. La Evaluación Brecha de Criterio. Un diagnóstico construido a partir de los patrones que he visto en decenas de empresas medianas en América Latina.

No es solo un número que te dice dónde estás. Es el punto de partida para construir el camino que cierra esa brecha — con claridad sobre qué cambiar, por dónde empezar y cómo dirigir diferente desde hoy.

Cuando esté lista, los suscriptores de este newsletter serán los primeros en enterarse.

Si quieres estar en esa lista corta, responde a este email con dos palabras: "Estoy listo/a".

La pregunta de esta semana

¿Tu empresa tiene hoy a alguien en la dirección que pueda responder con claridad estas tres preguntas?

¿Qué decisiones estamos tomando de manera diferente gracias a la IA?

¿Quién en nuestra dirección es responsable de que eso ocurra?

¿Cómo sabemos si está funcionando?

Si la respuesta es silencio — esa es tu brecha.

Esta semana vendrán dos publicaciones… ¡Nos leemos el viernes!

Billy Crissien

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